Embotellar, dar sabor y crear aguja


Embotellar

Botella tipo GrolschPuedes guardar la kombucha en botellas de vidrio o en botellas de plástico para consumo alimentario. Si quieres conseguir una bebida un poco mas gaseosa, puedes embotellarla en botellas que cierren herméticamente. Verás que en muchos sitios usan botellas con cierre mecanico, llamados muchas veces «botellas tipo grolsch». Son botellas de cerveza reusables con tapa de porcelana y cierre mecánico. Las puedes comprar en tiendas de cerveza casera, o si tienes un supermercado cerca con un buen surtido de cervezas quizá puedas encontrar allí alguna con este cierre… Te bebes el contenido y te quedas con la botella 🙂

 

Dar sabor a la kombucha

Si quieres darle algún sabor lo puedes hacer añadiendo frutas, zumo de frutas, hiervas o lo que te guste.
Si usas frutas frescas, congeladas o deshidratada, recomendamos empezar con entre un 10% y un 30 % de fruta y el resto kombucha, y si usas zumo, recomendamos empezar con entre un 10% y un 20% zumo. También puedes usar hiervas, bayas, o incluso extractos como por ejemplo la vainilla.

El sabor, se conservará bien y estable durante unas 2 semanas en la nevera. Ten encuenta que cuanto mas tiempo tiene la kombucha más ácida será.

Creando gas, segunda fermentación

Lo que queremos conseguir al embotellar en botellas que cierran herméticamente y poner la kombucha a una segunda fermentación es que la levadura siga consumiendo azúcares y que siga creando dióxido de carbono. El gas, como no puede salir, se acumula dentro creando una bebida gaseosa. Esta acomulación también crea una presión dentro de la botella, algo que habrá que tener en cuenta cuando las muevas y cuando las abras, porque pueden explotar y crear un lío que no querrás tener.

Para conseguir más gas puedes añadir un poco de sabor o si no quieres sabor puedes añadir una pizquita de azúcar. Llena la botella y deja siempre un espacio libre. Cuanto menos espacio dejas arriba, tanta más presión se va a crear, y más probabilidades de que la botella explote.

Deja las botellas en un lugar oscuro, a temperatura ambiente, de entre 2 a 5 días (puede necesitar más tiempo si hace frío en tu zona) y luego guárdalas en la nevera (ves con cuidado al trasladarlas).

Recuerda abrir las botellas con cuidado. Para más seguridad puedes echar una tela encima y abrir la botella debajo de la tela para así recoger el posible desastre antes de que te pinte las paredes.

Resumiendo la cosecha:

  1. Quitar el scoby de la kombucha
  2. Añadir sabor/fruta
  3. Embotellar en botella con cierre hermético
  4. Dejar las botellas en una habitación a temperatura ambiente de entre 2-5 días
  5. Mover las botellas a la nevera
  6. Consumir (puede que quieras colar la kombucha antes de beberlo para quitar fruta etc.)
Kombucha de fresa

Kombucha de fresa