Gaseosa casera


gaseosa caseraUna bebida lacto-fermentada carbonatada

Aquí tenemos otra bebida lacto-fermentada que puedes hacer en casa. Es una buena alternativa a las bebidas carbonatadas comerciales de hoy, que no tienen ningún beneficio para nuestra salud.

Las bebidas comerciales, llevan mucho azúcar, y si no, llevan endulzantes químicos, además de ácidos, conservantes y colorantes. Contienen ácido fosfórico que interfiere con la capacidad del cuerpo de absorber calcio. La falta de calcio puede llevar a osteoporosis, caries y osteomalacia. El ácido fosfórico también interfiere con los ácidos del estomago, retrasando la digestión y bloqueando la absorción de los nutrientes, además de dañar el esmalte de los dientes.

La gaseosa casera es una alternativa probiótica, que es más sana y que encima no es muy complicada de hacer. Además, siendo una bebida carbonatada de forma natural (como la cerveza, el cava/champagne, la kombucha etc) no contiene ácido fosfórico. Otra ventaja adicional, es que te da más control sobre la cantidad de azúcar que ingieres.

Primer paso

El primer paso para empezar a hacer gaseosa natural es hacer un arrancador de jengibre. Esto no es más que un poco de jengibre en agua puesto a temperatura ambiente para que empiece a fermentar. También puedes usar otras raíces cogidas directamente del campo si tienes acceso a ellas, como por ejemplo raiz de diente de leon. Estos, al ser 100% naturales fermentan muy rápido y muy bien. Si no tienes acceso a raices naturales puedes usar raiz de jengibre fresca. Si puedes conseguir jengibre ecológico, mejor ya que al no tener pesticidas tiene las bacterias necesarias para fermentar más activas. En su defecto, evidente, puedes usar jengibre convencional, aunque suelen tardar un poco más en arrancar.

El procedimiento es sencillamente añadir un poco de jengibre a agua y dejar fermentar.

Lo puedes hacer de dos maneras:
Poner a partes iguales, como por ejemplo, un par de cucharadas, de jengibre fresco picadito o rallado en la misma cantidad de agua (de botella), en un recipiente de vidrio. Remover bien hasta que este bien mezclado. Luego se alimenta cada día con un par de cucharadas de jengibre y un par de cucharadas de agua cada día. Se remueve bien.

Alternativamente, se puede llenar un bote de vidrio con un vaso grande de agua (de botella) y añadir un par de jengibre picadito o rallado. Remover. Cada día se añadirán dos cucharadas más de jengibre y se removerá.

Tapa el recipiente con una tela o un papel de cocina y asegúralo con una goma elástica. Con esto, evitas que entren insectos. Déjalo por ejemplo en la encimera de la cocina. Lo mejor sería que lo removieras con un utensilio de madera o de plástico, un par de veces al día, ya que esto hace entrar aire en la mezcla lo cual ayuda a la fermentación.

Haz lo mismo cada día durante 5-7 días o hasta que veas que empieza a burbujear alegremente.

Cuando veas que se forma burbujas y tal vez incluso puedes oír la efervescencia si acercas la oreja después de remover, esta listo para hacer la soda casera.

Soda básica casera:
Hace alrededor de 3 litros.

Necesitas un recipiente para fermentar donde quepa un poco más de 3 litros
un utensilio para remover
una tela o papel de cocina para tapar el recipiente
una goma elástica para asegurarlo

Ingredientes
2 dl de azúcar, como con los otros fermentos puedes usar diferentes tipos de azúcar, pero no miel sin pasteurizar o edulcorantes. La miel porque tiene su propio cultivo que interfiere con la fermentación, y los edulcorantes porque no contienen nutrientes para las lactobacterias.
2-3 limones (si pueden ser ecológicos mejor)
un buen trozo de jengibre
3 litros de agua de botella

Procedimiento:
Pon a hervir entre 3/4 de litro del agua. Pon alrededor de medio litro en el recipiente y disuelve el azúcar en el.

Exprime el zumo de los limones y pon la piel en el resto del agua caliente en un bol o en el mortero. Lo dejamos en el agua para sacarle sabor y aceites mientras preparamos el resto.

Pica el jengibre en un picador.

Añade el resto del agua en el recipiente, el agua infusionado con la piel de limón y comprueba que la temperatura del agua ha bajado al menos a nivel de temperatura ambiente. Si no es asi, dejalo reposar hasta enfriar.

Añade el agua zumo de limón, el jengibre picado y el jengibre picado y 2-3 cucharadas de arrancador de jengibre. Remueve.

Tapa el recipiente con una tela o un papel de cocina y aseguralo con una goma elástica.

collage

Déjalo que fermente. Remueve una o dos veces al día. Cuando veas burbujas que suben al lado del cristal después de remover, normalmente después de 2-3 días, esta listo para embotellar.

Cuélalo através de un colador de plástico y ponlo en botellas. Las botellas tienen que ser preparadas para bebidas carbonatadas. Déjalo fuera de la nevera un par de días y luego trasladalos a la nevera.

Abrir con mucho cuidado, ya que como sale con mucha gas, puede salir en plan géiser, y perder casi todo el contenido.

Para volver a hacer soda, solamente, tienes que guardar una taza, aproximadamente, de la fermentación anterior y lo mezclas con la bebida, de la misma manera que usabas el arrancador de jengibre la primera vez.

Puedes experimentar con sabores y cantidades de azúcar, pero encuentro, que para conseguir gas, un limón y algo de jengibre es imprescindible.

Para mi, la mejor mezcla es la que tiene 3 limones, jengibre, 1 1/2 de azúcar y un puñado de bayas de enebro machacadas.

También la de 2 limones y pomelo esta muy buena, aunque sale un poco amarga.